Sorrento, Costa Amalfitana

SORRENTO

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Esta población cuenta con casi 20.000 almas, y aunque pueda asustar su elevado número de habitantes, su casco viejo es lo más parecido a un pequeño pueblo costero. Centro turístico de la costa sur de la bahía de Nápoles, ya era un núcleo importante en tiempos de los romanos. Tiene magníficas iglesias y palacios medievales, y es famosa por sus productos de bordados y encajes, maderas cuidadosamente trabajadas, muebles, vinos y cítricos.

La plaza Tasso, es punto de partida. Desde ella es posible llegar a las murallas, al mar por una vertiginosa escalera o al Grand Hotel Excelsior Vittoria, ricamente decorado y con un bello jardín.

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Desde Piazza Tasso, parten sus calles peatonales. En ellas  las pequeñas tiendan se suceden repletas de artículos que tientan a los que comenzaron el paseo sin pensar en comprar nada. Joyerías, fruterías, tiendas de licores, pastelerías, tiendas de ropa, artesanos que terminan sus cerámicas a la vista de todos y pintores no hacen más que incitar a comprar cualquier cosa, algo que nos recuerde para siempre que estuvimos allí.

Siguiendo por la Vía V. Venetto, se llega a un pequeño jardín que termina en una fina barandilla con vistas al mar, es Villa Comunale, donde los más viejos ven como juegan los niños y se hacen arrumacos las parejas frente al mar. En días despejados, se divisa el Vesubio, que aparece difuminado, terminando de dar un toque mágico a la bahía.

Entre tiendas y puestos callejeros, se encuentra un edificio antiguo, viejo y decorado  con frescos  de delicadas pinturas en tonos pastel que fingen columnas y el relieve del interior de  un gran palacio, es un bar para pensionistas que, ajenos  a  estas pinturas, juegan a las cartas, al domino o al ajedrez, protegidos por una reja de forja que parece que es suficiente para aislarlos del ajetreo de la calle.

La calle Corso Italia es amplia y con mucho tráfico, es donde se encuentran las tiendas de moda y la Catedral, que deja mucho que desear en su fachada.

Hay que visitar el Palazzo Correale, siglo XVIII, pues guarda una pequeña muestra de arte napolitano y objetos romanos y griegos en el Museo Correale, cuenta con jardines con vistas al mar y una escalera que desciende hasta la misma orilla.

Si se desea ir a la playa, habrá que andar unos 15 minutos desde la Piazza Tasso hacia Marina Grande, donde hay pequeñas extensiones de arena. Alquilar una sombrilla y una tumbona puede ser una buena opción para terminar el recorrido por esta ciudad italiana.

Autor: Angel Fernández Rincón

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